Manifiesto
Cuando estrene mi sexualidad, mi temor era quedar embarazada.Era la peor de las maldiciones que me podia tocar en esta vida (en parte sigo pensando lo mismo, aunque ya no soy tan vehemente) y me limitaba para disfrutar plenamente como yo queria.
La seguridad me la daba, por aquel entonces, el hecho de tener en mis ahorros el dinero suficiente para financiar un aborto llegado el caso.Y los contactos, claro. Saber a quien le tenia que preguntar.
Por aquellos años, la intervencion cotizaba en $800. Ahora debe de haber aumentado, devaluacion mediante.Bastante mas adelante, tuve en mis manos la gloriosa pastillita del dia despues; en una feliz muestra gratis que me regalo mi hermana la doc.Ya habian pasado los años de desenfreno incorrecto, pero respire aliviada igualmente.
Vale aclarar que casi no existio posibilidad de estar siquiera cerca de un embarazo, pero le temo.
Todavia tengo muchisimas cosas por hacer antes de pasarle la posta a un vástago, si es que algun dia decido hacerlo.La idea de que alguien dependa 100% de mi no me gusta. Tampoco la de darle vida a otro, cuando muchas veces yo reniego de la que me fue dada y sostengo que si me hubiesen dado a elegir yo no hubiera nacido.
